Las frases, ideas fuerza, slogans, o como lo denominemos, abundan durante las campañas electorales. Sin embargo, una de ellas, se usa hoy más que nunca y es la de El Perú Avanza. Para demostrar ello se han presentado innumerables spots televisivos, radiales y en medios escritos, gastando, de esa manera, ingentes cantidades de dinero con recursos de todos los peruanos.
Lo que haremos es, a partir de las cifras oficiales, ver que tan cierto es lo que aquella frase afirma, en temas vitales como son la pobreza extrema (P.E) y la distribución del ingreso (D.Y), variables claves y sensibles para la población al momento de conocer que tan bien están funcionando el modelo y la política económica aplicada en los últimos años.
Perú: 2004 – 2009
Var % P.E Var % D.Y
Total Nacional -32.70% -2.04%
Total Urbano -56.90% -4.44%
Total Rural -24.40% 2.50%
Lima Metrop. -84.60% 0.00%
Costa Urbana -58.90% -2.50%
Costa Rural -33.30% -5.13%
Sierra Urbana -50.00% -2.27%
Sierra Rural -24.60% 2.56%
Selva Urbana -52.90% 7.50%
Selva Rural -21.70% 10.81%
Fuente INEI: Informe Técnico 2010
El cuadro anterior, presenta, a nivel geográfico, la variación acumulada del 2004 al 2009 de la pobreza extrema y de la distribución del ingreso. La prédica utilizada ha sido que el modelo económico actual había sido exitoso en reducir la pobreza a cifras nunca antes logradas y que por ello la población más pobre se había beneficiado. Sin embargo, limitarse a revisar variaciones de pobreza no basta para afirmar que la población en la cual se dio ese efecto va a estar necesariamente mejor.
Vayamos por partes, si vemos sólo las cifras de pobreza observamos, claramente, una tremenda heterogeneidad en su reducción. Son las zonas urbanas donde esta reducción ha alcanzado mayores niveles, y aquí se presenta un primer problema del modelo, pues la brecha urbano / rural se agrava. Ello es válido al momento de comparar la costa frente a la sierra y selva como al interior de cada una de estas regiones.
Por otro lado, si acompañamos lo señalado en la variable pobreza con la observación de lo acontecido en la distribución del ingreso, es decir en “cómo se reparte la torta” (en el buen sentido de la palabra), encontramos más problemas en el modelo. Para empezar, llama la atención que Lima Metropolitana, zona en la que hubo reducción de la pobreza extrema en un 84% en el período analizado, tenga una mejora en la distribución del ingreso de cero, lo cual implica que el crecimiento económico que habría generado la reducción de la pobreza (siguiendo la causalidad y lógica detrás del modelo en cuestión), no favoreció a ningún grupo en particular, lo que podría sugerir que en el caso de Lima Metropolitana, y siendo positivos, todos los estratos socioeconómicos se favorecieron por igual. Lo que de por si marca una pauta en la política aplicada.
Ahora bien, favorecerse por igual no es malo siempre y cuando todos los grupos estuvieran en las mismas condiciones de partida, lo cual, evidentemente, no es el caso peruano, donde las brechas socioeconómicas existen y se siguen ensanchando.
Asimismo, en la costa (urbano y rural) y en la sierra urbana, sin considerar Lima Metropolitana, es donde reducciones importantes de la pobreza se ven acompañadas de mejora (aunque incipiente) en la distribución del ingreso. Si bien estos escenarios son los ideales en el modelo, lamentablemente no podemos generalizarlos. El caso de la sierra rural y de toda la selva muestra, por el contrario, que allí la reducción de la pobreza vino acompañada de una peor situación para los más pobres, es decir, de nada valió que se redujera la pobreza en términos absolutos si en términos relativos (en relación a los que más tienen) su situación ha empeorado. El caso de la selva rural es alarmante, pues no es solo en donde menos reducción de pobreza hubo en el período, sino también en donde más se ensanchó la brecha entre los que más y menos tienen.
En resumen, el periodo 2004-2009 muestra con claridad lo que viene aconteciendo en el país. El actual modelo económico trae consigo la agudización de las brechas entre la costa y las demás regiones naturales y entre las áreas urbanas y rurales al interior de aquellas.
El caso de la selva rural es un claro ejemplo de lo que no debería ocurrir, ello nos lleva a la necesidad de reiterar que la pobreza no es la única meta a tomar en cuenta si de estabilidad social (y económica) se refiere, el ensanchamiento de las brechas socioeconómicas y la desidia para enfrentarlas desde el Estado, son tan o más imporantes. Apostemos por una política económica de crecimiento pro pobre y con metas y acciones concretas de redistribución del ingreso. Más de lo mismo sería simplemente inmoral.
BCRP: LAS REMESAS EN EL PERU CRECIERON 6,4% EN EL 2011
Las remesas enviadas por los peruanos en el exterior ascendieron a US$ 708 millones
en el cuarto trimestre y acumularon un total de US$ 2 696 millones en el año 2011,
monto superior en 6,4 por ciento respecto al 2010. Dicho monto es casi cuatro veces
mayor a lo que los peruanos en el exterior enviaban a inicios de la década pasada (en
el 2001 las remesas fueron de US$ 753 millones).
http://www.bcrp.gob.pe/docs/Transparencia/Notas-Informativas/2012/nota-informativa-2012-02-25-2.pdf