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ECONOMÍA, POBREZA Y MEDIO AMBIENTE Marzo 16, 2007

Posted by cdfa in Ecological Economics, Poverty.
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Lo que sucede a nivel global sucede y se replica a nivel local. Y en temas ambientales no se da la excepción. La loca carrera por el crecimiento económico de los países industrializados es la locomotora de los problemas ambientales y ecológicos del planeta, donde los más perjudicados son los países más pobres. Por su parte en los países en desarrollo (que solo seguimos la ola) las políticas económicas que también priorizan un crecimiento económico ciego tienen a la población pobre como su principal perjudicado, y aquí no únicamente en términos ambientales.

A estas alturas no resulta novedoso decir que una consecuencia negativa de las políticas económicas hegemónicas es el perjuicio ambiental y ecológico en el planeta y con énfasis en los países pobres, y al interior de ellos en su población menos favorecida económica y socialmente. Debemos subrayar, sin embargo, el doble perjuicio que la población en pobreza de los países en desarrollo tiene tanto de lo global como de lo local.

Mencionemos solo algunos ejemplos, la deforestación indiscriminada, la contaminación de los ríos, la depredación de recursos hidrobiológicos, son entre muchas otras, las consecuencias de una irracionalidad económica que el actual modelo favorece, priorizar la generación de riqueza a toda costa. Estas consecuencias, a su vez se relacionan con la escasez de agua potable, la desnutrición infantil, la disminución de las actividades agrícolas (tanto por la contaminación de los ríos como por los desórdenes en la naturaleza ocasionados por la pérdida de bosques), etc.

Si bien es cierto que vivimos bajo un sistema económico (hegemónico y globalizado), es más cierto aún que el sistema económico es tan solo parte de un sistema mayor, el Ecosistema. De ahí que las consecuencias negativas de las políticas económicas repercuten finalmente en la población, especialmente en la menos favorecida, algo que la teoría económica no da cuenta. Cada actividad productiva o extractiva que puede ser rentable en el corto plazo, tiene consecuencias negativas en la biodiversidad y tarde o temprano (hoy cada vez más temprano) en el ser humano.

El manejo económico global y local debe ser eco-ecológico, de otra manera no habrá sostenibilidad y por más que las escuelas de negocios insistan en buscar la máxima eficiencia a las empresas no habrá planeta que lo resista. No basta con la asignación eficiente de los recursos, hay que buscar una escala sostenible del uso de los mismos y acompañarla con una justa distribución del ingreso.

No podemos dejar de mencionar que los problemas ambientales y ecológicos tienen también parte de su origen en el comportamiento de las familias (para contraponerlo a empresas). De un lado, la sociedad de consumo de los países industrializados y de los sectores pudientes de los países en desarrollo. Pero de otro lado el propio comportamiento de la población en pobreza extrema que muchas veces convive (obligado por las circunstancias o no) con las peores condiciones de salubridad y saneamiento, y contribuye, en el mejor de los casos, a mantener esa situación a la espera de la intervención estatal que casi nunca llega.

¿Cuanto cuesta el crecimiento económico actual?, o dicho en otras palabras ¿cuánto se gasta o debería gastar en remediar, compensar, mitigar, prevenir, etc las consecuencias económicas, sociales y ambientales de dicho manejo económico a nivel global, local y empresarial?. Visto de manera estrictamente económica el modelo actual es ineficiente, limitado e insostenible, y visto en su mayor dimensión (Ecosistémico y ético) es simplemente inconcebible.